A principios del siglo IV, tenía lugar una fiesta panhelénica cada cuatro años en Epidauro, en el santuario de Asclepio, las Asclepeia, que combinaban pruebas gimnásticas y musicales.
El teatro fue concebido por el arquitecto y escultor Policleto el Joven (hijo del famoso Policleto el Viejo) que lo situó a 500 m al sudeste del santuario de Asclepio, sobre un lugar que permitió adosar el koilon (conjunto de gradas) en el flanco de la colina. Los trabajos comienzan hacia el 330 adC
El teatro y el santuario fueron saqueados en 267 por los hérulos, después en 395 por los godos de Alarico I. Sin embargo, los estragos quedaron limitados. De todos los teatros antiguos, el teatro de Epidauro es el mejor conservado y está poco restaurado. La pinada con la que estaba recubierto consiguió que no fuera destruido.
Teatro de Epidauro (foto: Pedro Colmenero)
El edificio pudo contener tras la construcción de un terraplén y de gradas suplementarias, 14000 espectadores. Se compone de una orchestra (la escena) circular de tierra batida de casi 10 m de diámetro, rodeada por gradas en herradura, divididas en dos niveles por un pasillo, el diazoma. El nivel inferior cuenta con 32 filas de gradas, divididas en 12 kerkidès por 11 escaleras. El nivel superior cuenta con 20 filas de gradas y 22 kerkidès. Las gradas existen aún en gran parte. El edifico de la escena es de piedra y está dotado de un piso, con dos salidas laterales provistas de puertas.
La acústica del teatro de Epidauro es excepcional, permite a los últimos espectadores de arriba de las gradas oír y distinguir a los actores hablando en voz baja. Actualmente aún tienen lugar representaciones.
Teatro de Epidauro
A principios del siglo IV, tenía lugar una fiesta panhelénica cada cuatro años en Epidauro, en el santuario de Asclepio, las Asclepeia, que combinaban pruebas gimnásticas y musicales.
El teatro fue concebido por el arquitecto y escultor Policleto el Joven (hijo del famoso Policleto el Viejo) que lo situó a 500 m al sudeste del santuario de Asclepio, sobre un lugar que permitió adosar el koilon (conjunto de gradas) en el flanco de la colina. Los trabajos comienzan hacia el 330 adC
El teatro y el santuario fueron saqueados en 267 por los hérulos, después en 395 por los godos de Alarico I. Sin embargo, los estragos quedaron limitados. De todos los teatros antiguos, el teatro de Epidauro es el mejor conservado y está poco restaurado. La pinada con la que estaba recubierto consiguió que no fuera destruido.
El edificio pudo contener tras la construcción de un terraplén y de gradas suplementarias, 14000 espectadores. Se compone de una orchestra (la escena) circular de tierra batida de casi 10 m de diámetro, rodeada por gradas en herradura, divididas en dos niveles por un pasillo, el diazoma. El nivel inferior cuenta con 32 filas de gradas, divididas en 12 kerkidès por 11 escaleras. El nivel superior cuenta con 20 filas de gradas y 22 kerkidès. Las gradas existen aún en gran parte. El edifico de la escena es de piedra y está dotado de un piso, con dos salidas laterales provistas de puertas.
La acústica del teatro de Epidauro es excepcional, permite a los últimos espectadores de arriba de las gradas oír y distinguir a los actores hablando en voz baja. Actualmente aún tienen lugar representaciones.
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